Cómo evitar y afrontar que tus hijos vean pornografía en la juventud

El acceso a internet es una constante en la vida diaria de la que difícilmente se puede escapar. Los niños no son una excepción. Están rodeados de pantallas y su uso continuado e incontrolado puede favorecer a que accedan a información que, por su corta edad, perjudique su mente y desarrollo como personas. Es el caso de la pornografía. 

 

Pornografía en la juventud

Para evitar un uso indiscriminado en estas fechas estivales en las que hay más tiempo libre y más acceso a internet, se recomienda la utilización de programas y sistemas de control parental que «cada vez son más completos, útiles. Aún así, aconseja consultar este asunto con familiares y amistades que tengan menores a cargo con los que nuestros hijos compartan tiempo porque muchas veces lo que en casa evitamos no tiene límites en casas ajenas, por lo que podrían acceder a pornografía por la falta de control parental. Una pregunta muy común de los padres es cómo evitar que encuentren contenido pornográfico, ya que en páginas de juegos online y búsquedas de los hijos suelen aparecer ventanas emergentes con esta clase de contenido. 

Google da la opción de activar: «Búsqueda segura» evitando así el 95% de encontronazos con la pornografía. Y, en segundo lugar, en Youtube existe la opción «Modo restringido» que se puede activar fácilmente». 

Por otra parte, es importante aplicar medidas de protección e intensificar, al mismo tiempo, la conversación con los hijos y sugerimos que el uso que hagan de los dispositivos en casa se realice en zonas comunes o de paso y que los padres sean su primera fuente de información en estas cuestiones siempre adaptándose a su edad. 

 

La mala información que transmite la pornografía

Los especialistas advierten que uno de los problemas que provoca el consumo de pornografía en edades tan jóvenes produce una fuerte malformación de la educación sexual. Y no son pocos lo que observan esta realidad como causa de la generación de “manadas” de jóvenes que agreden a mujeres. 

El informe de Save the Children analiza también la repercusión que tiene este consumo en los más jóvenes y pone de manifiesto que más de la mitad de ellos -especialmente los hombres- cree que la pornografía da ideas para sus propias experiencias sexuales y al 54,9 % le gustaría poner en práctica lo que ha visto.

En otro informe de la compañía de ciberseguridad McAfee se indica que el 71% de los adolescentes ha admitido haber ocultado a sus padres lo que hace en la web, lo que comporta mentirles sobre su comportamiento y mantener secretas sus cuentas en las redes sociales. En la mayoría de los casos para consumir porno.

El British journal of school nursing publicaba en 2017, un estudio en el que se concretaba que los niños que todavía no han cumplido 10 años representan el 22% del total de visitantes de sitios porno dentro del conjunto de menores. 

 

El teléfono móvil, otra puerta fácil al porno para los menores.

El ordenador y el móvil han generado un aumento en el consumo de imágenes pornográficas por parte de menores de 18 años, una cuestión que la institución ha querido destacar como cuestión relevante este año en su informe anual. Los estudios realizados aseguran que ver pornografía en edades muy tempranas aumenta el riesgo de agresiones y violencia sexual y en general produce efectos muy nocivos en la formación del menor. Lo recomendado por los especialistas es instaurar una regulación o una limitación en el acceso al porno online y que el menor reciba una buena educación sexual por parte de la familia y de la escuela.

 

Un estudio denuncia el uso sin consentimiento de vídeos e imágenes en el consumo de pornografía online

Sexo, violencia y menores de edad es un cóctel alarmante. Si a ello le añadimos la accesibilidad de Internet y la ausencia de control y autorización, el asunto resulta ya altamente preocupante. Es lo que pretende hacer ver un estudio sobre la pornografía online en España, elaborado por la empresa Quantika14especializada en peritajes e investigaciones informáticas. 

El informe, advierte de que este tipo de páginas con sexo explícito son cada año más visitadas y denuncia que, en palabras de su autor, Jorge Coronado, “el consumo actual de pornografía está alimentado por posibles abusos y agresiones y con mucho contenido sin autorización, donde además muchas de esas actrices o actores pueden ser menores”. 

Se trata, de hecho, de una preocupación que va a exponer el Defensor del Menor durante la presentación del informe anual:

 

El consumo de pornografía en la juventud a través de dispositivos móviles.

Entre las conclusiones del estudio se explica, tras el análisis de los datos y la monitorización durante 100 días de las tendencias que se exponen en las tres páginas webs de pornografía online más visitadas de España, que existen “muchos vídeos que pueden ser una clara prueba de un delito de agresión sexual”, apreciando “como tendencia de mercado creciente la violencia a todos los niveles, desde la creación y difusión de vídeos cuyo contenido versa sobre –en teoría, supuestos- abusos y agresiones sexuales (situaciones en las que la mujer está inconsciente, ebria, o en una evidente situación de inferioridad respecto del hombre, como puede ser por una clara diferencia de edad) hasta contenido más explícitamente violento aún -si cabe- como aquellos en los que se aprecia que la mujer que aparece en los vídeos está siendo víctima de humillaciones, insultos e incluso golpes”. 

Instagram es “utilizada como fuente de recopilación de imágenes de chicas, en ocasiones menores de edad, para su difusión en páginas pornográficas o espacios como Hispachan, donde el uso que se hace de esas imágenes, así como la injerencia que se produce en la vida privada de las víctimas eran desconocidos e indeseados por éstas a la hora de subir su contenido a redes sociales, resultándoles el descubrimiento de la difusión de sus imágenes y otros datos personales tan inesperado como desagradable”, denuncia la investigación.

Algo similar ocurre con el contenido de Onlyfans, “donde tampoco se respeta la voluntad inicial de las personas que subieron contenido a esta plataforma y que ven filtrados sus vídeos en páginas pornográficas”. Por otro lado, “Instagram se utiliza como medio para un fin, en este caso se convierte en una valla publicitaria de contenido para adultos, con personas anónimas e influencers que promocionan su canal de Onlyfans en su cuenta de Instagram, donde, posiblemente, parte de su público sea menor de edad”.

 

Ana Ces
Coordinadora de Programas de Fundació Fòrum

Ana