¿Qué es la adicción a las compras?

La adicción a las compras, también conocida como «oniomanía», se caracteriza por el deseo incontrolable de realizar nuevas compras de manera incontrolada. Las personas que sufren este trastorno llevan a cabo numerosas compras innecesarias, de forma irreflexiva y con frecuencia excesiva, para aliviar alguna sensación de malestar.

 

El comportamiento en la adicción a las compras

Conductas como comprar, jugar o trabajar son consideradas pautas ordinarias y socialmente aceptadas. Sin embargo, cuando un comportamiento desmedido en uno de estos ámbitos comienza a interferir en la vida de la persona, como invertir una cantidad considerable de dinero en compras realmente innecesarias, dedicar excesivo tiempo al trabajo o gastar grandes cantidades de dinero en el juego, limitando este tipo de conductas otros hábitos o costumbres, podemos hablar de lo que se conoce como “adicción conductual”.

La adicción a las compras se engloba dentro de los «trastornos del control de impulsos», un grupo de trastornos que se caracterizan por el hecho de que la persona no logra controlar ciertas conductas, y aun siendo consciente de lo dañino que le resultan y de las consecuencias negativas que conllevan, no puede dejar de realizarlas. Otros trastornos del control de impulsos son la ludopatía (adicción al juego) o la cleptomanía (el impulso incontrolado de robar). En este tipo de trastornos se ha observado una alta comorbilidad (presencia de más de un trastorno en el diagnóstico) con trastornos del estado de ánimo, trastornos narcisistas, trastorno bipolar y trastorno límite de personalidad.

 

¿Qué es una adicción conductal?

Una adicción conductual es una adicción que no está relacionada con el abuso de una sustancia (tabaco, drogas…), sino que es un tipo de adicción en la que se pierde el control sobre un determinado comportamiento que provoca dependencia. Se trata de una problemática cuya detección es muy complicada debido a la normalización generada por el contexto sociocultural. Habitualmente estas personas optan por comprar solas y los objetos que suelen comprar en la mayoría de las ocasiones son para ellas mismas. En el caso de las mujeres, los principales artículos comprados son joyasropa y productos de perfumería, mientras que en el caso de los hombres suelen ser objetos de electrónica y accesorios para el coche, entre otros.

 

En el caso de la adicción a las compras, la identificación se produce cuando la compra compulsiva deja de ser una actividad lúdica para convertirse en una necesidad, donde la persona pierde el control de sus actos llegando a realizar compras de manera compulsiva. 

 

Actualmente existen distintas épocas del año donde el consumo se ve incrementado de forma desmedida (Navidad, rebajas, Black Friday…). Dicho consumo puede estar motivado por el deseo de comprar algún producto necesario o deseado, realizar un regalo a un allegado, adquirir productos con un mejor precio… 

Sin embargo, es posible encontrar situaciones y casos donde el acto de comprar se ve propiciado por otras motivaciones intrínsecas distintas, más allá de una necesidad real, llegando a convertirse en una problemática para la persona y su entorno.

 

El desarrollo de la sociedad de consumo

Los cambios culturales acontecidos en los últimos años, influídos en gran medida por el auge de la publicidad, han contribuido al desarrollo de una sociedad de consumo que ha generado un aumento considerable de la compra de todo tipo de objetos y actividades de ocio, incrementando de una manera un tanto ficticia las necesidades y deseos de los individuos. Las diversas consecuencias, especialmente el elevado coste que genera esta conducta desmedida, han ocasionado que se convierta en una de las problemáticas de naturaleza psicosocial que mayor interés ha suscitado a muchos especialistas e investigadores, llegando a extenderse la expresión de “adicción a las compras”.

 

Adicción a las Compras y Materialismo

La adicción a las compras se ha relacionado con el concepto de “materialismo”, definido por Richins y Dawson (1992) como “importancia otorgada a la posesión y adquisición de bienes materiales, como una forma necesaria de conducta para lograr estados finales deseados, incluyendo la felicidad”  este constructo está integrado por tres dimensiones fundamentales:

  1. Importancia o centralidad de las posesiones en la propia vida
  2. Éxito o tendencia a evaluar el nivel de logro propio y ajeno en función de la cantidad y calidad de los objetos materiales acumulados
  3. Felicidad o creencia de que la posesión de bienes materiales supone una condición esencial para la consecución del bienestar.

 

La Adicción a las Compras en cifras

Se estima que entre un 1% y un 6% de la población española padece adicción a las compras, siendo mayor su incidencia entre mujeres con edades comprendidas entre los 30 y los 50 años, y situándose la edad media de inicio del trastorno entre los 18-30 años.

Esta incidencia aumenta hasta un 16% cuando hablamos de compras online

La expansión y mayor accesibilidad a las nuevas tecnologías, así como el anonimato, la posibilidad de comprar a cualquier hora del día, la gratificación inmediata y la evitación del contacto social son elementos que han contribuido a una exacerbación de este trastorno.  Asimismo, se estima que el riesgo para las personas que sufren este tipo de trastornos ha sido superior durante los meses de confinamiento ya que, al aparecer sentimientos de ansiedad, incertidumbre o tristeza, recurren a la compra para calmarse.

 

Pronóstico de la enfermedad

El trastorno puede agravarse si no se trata debidamente. Las personas que sufren esta adicción pueden padecer ansiedad, falta de control o sentido de culpa.La adicción a las compras puede provocar problemas familiares, de pareja o laboras, así como endeudamientos, mentiras o robos, debido a los impulsos incontrolados por poseer un artículo.

 

Síntomas de adicción a las compras

Las personas que padecen una adicción a las compras suelen estar en el inicio de la edad adulta, aproximadamente entre los 18 y 30 años. Estas personas suelen gastar elevadas cantidades de dinero en compras, en algunos casos llegando a acumular deudas.

Algunos de los síntomas comunes de las personas que sufren adicción a las compras son:

    • Sensación de culpabilidad
    • Autoestima baja
    • Gran satisfacción al comprar
    • Dificultades con las habilidades sociales
    • Desvirtuar lo que tienen
    • Bipolaridad
    • Ansiedad, depresión o sensación de vacío cuando no compran
    • Frustración constante

 

 

 

¿Cuáles son las causas de la adicción a las compras?

Las compras por Internet han facilitado el aumento de casos de adicciones a las compras. A continuación, identificamos las principales causas de la adicción:

  • Obsesión por la apariencia física: las redes sociales han dado un enorme poder a la imagen. La moda puede ser un medio para potenciar esa presencia y puede derivar en una adicción a comprar nuevos productos.
  • Baja autoestima: es la base de múltiples sufrimientos. Esto puede provocar que una persona busque aceptación en su grupo de amigos, intentando proyectar una imagen determinada.
  • Cubrir carencias afectivas o vacíos internos: con una rutina de salir de compras, una persona puede sentir que controla este aspecto de su vida. Utiliza la ocupación para distraer su atención de un asunto que le puede preocupar más. Es decir, puede haber un sufrimiento personal detrás de la adicción.
  • Educación carente de límites: si una persona ha crecido en una situación en que sus caprichos se atendían de forma inmediata, interioriza ese modelo de mundo donde el deseo no se pospone.

 

¿Se puede prevenir?

Para evitar caer en la compra compulsiva, se recomienda seguir los siguientes consejos:

  • Evitar comprar en momentos de tristeza
  • Ir de compras acompañado
  • Hacer una lista de la compra, para valorar lo que necesites
  • Salir con un presupuesto concreto
  • Detectar si se tiene una conducta acumuladora de productos similares

 

El Tratamiento

El tratamiento requerido se basa en estrategias a nivel conductual, para que el paciente consiga mejorar su autocontrol, reduciendo sus conductas desadaptativas.

El objetivo es que la persona adicta mejore su nivel de funcionamiento y reduzca la ansiedad. En algunos casos, para potenciar los resultados, se combina la terapia psicológica con la farmacológica. La presencia de este trastorno implica la aparición de problemas tanto académicos como laborales, personales, sociales y jurídicos, y conlleva el riesgo de dañarse a sí mismo o a los demás. Por tanto, requiere un tratamiento basado en estrategias a nivel conductual que permitan a la persona aumentar su autocontrol y disminuir sus conductas desadaptativas, favoreciendo una mejora de su nivel de funcionamiento y una reducción de la ansiedad. Además, en algunos casos se combina la terapia psicológica con la farmacológica a fin de la potenciación mutua.

La Unidad de Tratamiento de la Compra Compulsiva (UCC) responde a una demanda creciente sobre esta problemática, agravada últimamente por las facilidades derivadas de las compras por Internet.

 

Ana Ces
Coordinadora de Programas de Fundació Fòrum

Ana