Adicciones, pérdida de memoria y deterioro cognitivo

Ya hemos abordado algunos de los efectos secundarios que provocan las distintas drogas en nuestro organismo. Si bien todo esto dependerá del tipo de droga consumida, de la cantidad y del período de tiempo en el que se prolongue el consumo, los problemas cognitivos que generan las drogas en quienes las consumen, son algo incuestionable.

Hoy nos proponemos ahondar más específicamente en los problemas de memoría, desde la pérdida de la misma, hasta la sensación de confusión o de haber vivido cosas que en realidad no sucedieron de la forma en que las recordamos (distorsión de la realidad).

 

 

¿Qué dice la ciencia al respecto?

Hace ya varios años que la comunidad científica junto a expertos en adicciones vienen realizando diversos estudios y análisis en personas adictas. Desde ambos sectores se llegó a la conclusión de que la pérdida de memoria asociada al deterioro cognitivo es un hecho en las personas que consumen sustancias.

Ahora bien, la gravedad dependerá del tipo de droga y las cantidades consumidas. Pero en líneas generales, quienes consumen alcohol y cannabis presentan un mayor déficit en su memoria. Por otro lado, en los consumidores de cocaína, suele observarse un mayor deterioro cognitivo.

Asimismo, otros estudios han comprobado que el cannabis y el alcohol alteran la capacidad de atención de las personas, generando que una misma tarea le requiera más tiempo a una persona que consume habitualmente, en comparación con una persona que no lo hace.

Del mismo modo, el deterioro o la dificultad para hablar fluidamente, suele ser otro efecto adverso para quienes consumen.

 

 

¿Qué sucede a nivel cerebral?

A nivel cerebral y neurológico, el consumo de drogas puede producir cambios en las funciones cognitivo-conductuales y hasta emocionales de las personas, alterando su funcionamiento diario, la forma de relacionarse con su entorno y su calidad de vida.

Por otro lado, a nivel físico-anatómico, el consumo de sustancias puede generar alteraciones en la estructura del cerebro ocasionando efectos irreparables.

Estos son algunos de los principales efectos a nivel cerebral de las personas adictas: pérdida de volumen cerebral y de materia gris, pérdida y disminución del tamaño de las neuronas, atrofia en la zona cerebral, entre otros.

Como órgano vital que digita cada una de nuestras acciones y pensamientos, las diferentes partes del cerebro trabajan en conjunto. Al consumir drogas, se pueden ver alterados sectores cerebrales, generando el colapso de las siguientes áreas vitales.

 

 

El tallo cerebral 

Que controla la frecuencia cardíaca, la respiración y el sueño, entre otras funciones vitales.

 

 

La corteza cerebral

En donde se procesa la información de los sentidos (vista, oído, tacto, gusto, etc) y la capacidad de pensar, planificar, etc.

 

 

El sistema límbico

En este sistema se ubica el mecanismo de recompensas del cerebro y es el lugar en el cual se regula la capacidad de sentir placer y todo tipo de emociones, tanto positivas como negativas.

 

 

La adolescencia, una edad crítica

Algo que quizá no todos tengan en cuenta es que el cerebro humano sigue desarrollándose incluso en la edad adulta, siendo la adolescencia la etapa de mayores cambios.

El sector cerebral que se desarrolla más drásticamente en los adolescentes es el de la corteza prefrontal, es decir, la parte del cerebro que nos ayuda a tomar decisiones y mantener nuestras emociones y deseos bajo control. Por lo tanto, esto genera un riesgo mayor en esta franja etaria ya que, además de no contar con las capacidades necesarias para alejarse del consumo de drogas, corren el riesgo de nunca poder desarrollar por completo esta función cerebral, dejándolos aún más expuestos a ser adictos durante su vida adulta y afectar de forma irreparable su capacidad cognitiva, de memoria, de aprendizaje, el control de sus comportamientos, generando problemas de salud mental, etc.

 

 

Terapia de rehabilitación cognitiva

Desde hace unos años a esta parte, la comunidad científica ha desarrollado nuevas herramientas terapéuticas con el fin de ayudar a personas adictas a recuperar su capacidad cognitiva ¿Es esto realmente posible?

Como ya lo hemos dicho, todo dependerá de las sustancias psicoactivas consumidas y el tiempo de consumo, y aún así, la respuesta a este tipo de rehabilitación suele variar de persona a persona de acuerdo a sus antecedentes previos, factores ambientales a los que la persona esté expuesta, etc.

Desde nuestro enfoque integral, este tipo de terapias pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas que luchan contra alguna adicción. Además, la ausencia de las mismas puede ocasionar altas tasas de abandono o recaídas. 

Una vez más, enfatizamos en que la lucha contra las adicciones debe darse de forma integral y con equipos multidisciplinarios.

 

 

Si necesitas ayuda, contáctanos. Contamos con un equipo de profesionales dispuestos a guiarte y asesorarte en el difícil camino de la rehabilitación. Nunca es demasiado tarde para recuperar tu vida y volver a ser feliz.

Ana