La relación entre el consumo de drogas y la epilepsia

Muchos son los efectos negativos que pueden ocasionar las drogas en nuestro cuerpo, sobre todo para quienes poseen patologías previas o son más propensos a padecerlas. Dependiendo del tipo de droga que consumas y la frecuencia con la que lo hagas, existen varios efectos adversos que pueden generar en tu organismo, muchos de los cuales pueden permanecer por largos períodos de tiempo e incluso quedarse de por vida. En el caso del consumo de drogas y la epilepsia, el tema es un poco más complejo, ya que puede empezar a ocurrirle a personas que nunca sufrieron un episodio similar previamente. Pero antes de entrar en ese tema, haremos un breve resumen de esta patología. 

 

 

¿Qué es la epilepsia?

Esta enfermedad es un trastorno del sistema nervioso central (neurológico) que altera nuestra actividad cerebral, pudiendo provocar convulsiones y hasta pérdida de la consciencia en algunos casos. Cualquier persona puede padecer epilepsia, sin importar su sexo, raza o edad.

 

 

¿Qué relación existe entre la epilepsia y el consumo de drogas?

A diferencia de las drogas legales, las sustancias como el cannabis, la cocaína y la heroína, no están reguladas, por lo que pueden contener diversas cantidades de compuestos químicas nocivos para el organismo. La relación entre el consumo de drogas y la epilepsia (más aún si hablamos de drogas que generan un compromiso a nivel neurológico) puede resultar como un detonante.

 

 

¿Todas las drogas pueden ocasionar episodios de epilepsia?

En teoría, cualquier tipo de droga puede afectar un cuadro epiléptico en mayor o menor medida. En esta entrada, nos vamos a centrar específicamente en los efectos del alcohol, el cannabis, la cocaína y la heroína.

 

 

Alcohol

En grandes cantidades el alcohol puede empeorar los síntomas en personas con epilepsia e incluso provocar convulsiones en personas sanas. Ten en cuenta que el consumo de alcohol combinado con ciertos medicamentos puede ser muy nocivo para tu salud.

 

 

Cannabis

Ya sea fumado o inhalado, el cannabis también puede ser un detonante de trastornos convulsivos.

Si bien hay estudios que afirman que el THC puede ayudar a reducir las convulsiones provocadas por la epilepsia, existen resultados mixtos dependiendo el tipo de epilepsia que poseas, de modo tal que en algunos casos las convulsiones aumentan y en otros pueden disminuir. Además, al ser una industria sin regulación, es difícil saber exactamente lo que estamos consumiendo y en qué cantidades.

Por su parte, el CBD (otro compuesto químico del cannabis) puede ayudar a controlar los síntomas de algunos tipos graves de epilepsia. En cualquier caso, sólo debe usarse bajo la estrecha supervisión de médica.

 

 

Cocaína

Está demostrado que consumir cocaína puede provocar convulsiones en usuarios epilépticos como así también en quienes no lo son. Además, este tipo de drogas aumenta las posibilidades de que quienes están medicados suspendan su tratamiento aumentando aún más el riesgo.

 

 

Heroína

La heroína, al igual que el resto de los opioides, conlleva un riesgo hasta tres veces mayor de convulsiones, incluso cuando quien la consume no es epiléptico.

 

 

¿Qué otros desencadenantes existen?

Si bien en condiciones normales existen factores desencadenantes que no se pueden identificar, podemos mencionar ciertas situaciones que pueden precipitar la aparición de epilepsia:

  • Estrés emocional: algo que con frecuencia podemos observar en consumidores de drogas debido a emociones intensas o inestabilidad emocional.
  • Cansancio y alteraciones del sueño.
  • Ansiedad y depresión.

Recuerda que el consumo de drogas puede tener efectos graves en tu organismo y empeorar enfermedades preexistentes, como así también ocasionar o crear un entorno propicio para que se desarrollen nuevas patologías, muchas de las cuales pueden ser irreversibles. Ten en cuenta que puedes pedir nuestra ayuda si tienes un problema de adicción y no te olvides de mencionarle a los profesionales si padeces alguna patología previa.

Estamos para ayudarte.

Ana