“Demencia digital: el peligro de las nuevas tecnologías”. Dr. Manfred Spitzer.

Para nosotros, los usuarios de los medios digitales, es imposible que no existan consecuencias de ningún tipo debido a su uso diario. Si el cerebro presenta un aprendizaje continuo mediante cualquier actividad, se dice que éstas dejan huellas de la memoria, las cuales pueden ser creadas también por el uso de los medios digitales.

 

            “Quien deja que piensen por él no llegará a ser ningún experto” (Spitzer, 2012). 

 

Los alumnos deben aprender a pensar por sí mismos, a crear sus propias herramientas o a aprender a hacer un uso adecuado de las que ya tienen a la mano.

Los ordenadores pueden tener ventajas, pero una de las desventajas más importantes es el hecho de que no fomenta la formación de jóvenes, sino todo lo contrario: la inhibe. O, en el mejor de los casos, no sucede nada, es decir, no tiene ningún efecto en éstos. Aquellos niños que hacen uso de los medios digitales a una edad temprana, pueden estar ocasionando que su crecimiento (su madurez) se vea atrofiada, así mismo, puede llegar a producirles trastornos de atención y de lectura. 

Algo bastante común en nuestros tiempos es que los automóviles tengan integrados un GPS, o el teléfono móvil lo tenga y se haga uso constante de él al manejar. Cuando éste llega a dejar de servir, podemos llegar a sentir preocupación o, incluso, angustia, pues realmente no sabemos cómo dirigirnos u orientarnos sin su ayuda.

 

“Quien tiene un sistema de navegación por satélite en el automóvil, deja que naveguen por él y ya no navega por sí mismo.” (Spitzer, 2012). 

 

El hipocampo es el encargado de orientarnos en un lugar desconocido. Si memorizamos muchos datos, el volumen del hipocampo crece, por lo que es normal notar en los taxistas de Londres, por ejemplo, que su hipocampo es de gran volumen. Las neuronas del hipocampo, si son sometidas a una sobrecarga como estrés, corren el riesgo de extinguirse.

En la enfermedad de Alzheimer, por ejemplo, se puede notar que su origen es en el hipocampo para, posteriormente, expandirse al resto del cerebro. Nuestro órgano maestro es como cualquier otro músculo: Si se usa, crece, si no, se atrofia.

La orientación temporal, espacial y personal son consideradas como capacidades intelectuales básicas. En pacientes con demencia, éstas disminuyen, ocasionando que sus relaciones personales se vayan disolviendo poco a poco. Se puede notar una gran orientación espacial en los niños que crecieron en el sánscrito.

Nuestro cerebro posee aproximadamente diez mil millones de células nerviosas, las cuales tienen diez mil conexiones más con otras. La sinapsis que se crea entre estas células puede transformarse dependiendo si se utilizan o no.

Actualmente nos encontramos programados para buscar en Internet cuando hay algo que no sabemos.

 

Hay un efecto llamado Efecto Zeigarnik, el cual describe que una acción incompleta se queda mejor grabada en nuestra memoria que una completa.

 

Las observaciones y preguntas abiertas, por lo tanto, son las mejores para el desarrollo lingüístico. Así mismo, cuando hay una insatisfacción, hay una mejor calidad de memoria.

Las personas somos seres sociales por naturaleza, sin embargo, el contacto cara a cara se ha visto reemplazado por las redes sociales, a pesar de que una comunicación real y personal conlleva a un procesamiento complejo.

 

 

Redes sociales: Facebook en lugar de face to face

 

Actualmente ya no hay contacto cara a cara, ni aunque nos encontremos en la misma habitación que la otra persona. Preferimos enviarle un mensaje.

El anonimato en internet puede presentarse en el moobing (acoso o difamación de una persona para perjudicarla) o en el ciberacoso (acoso de una persona mediante la utilización de medios digitales); en el ámbito académico puede existir el fraude, es decir, el plagio.

Si existe más comunicación directa, habrá menos amistades indeseadas en línea. Así mismo, aquellas personas que tienen más amistades reales, presentan más horas de sueño; el uso de internet puede provocar sentimientos de soledad e infelicidad, así como estrés y pérdida de autocontrol.

El cerebro de un niño aprende rápido, va tomando forma; la publicidad de televisión dirigida a niños es, en gran parte, responsable de que presenten sobrepeso, pues normalmente reciben mensajes publicitarios de cadenas de comida chatarra.

 

A los seis años, un niño conoce más de dos mil marcas o productos relacionados con éstas. Un niño menor de cinco años ha visto más de cuatro mil anuncios en televisión de comida basura.

 

Hace unos años, surgieron programas de televisión o DVDs para bebés, creyendo que les ayudarían con su desarrollo, sin embargo, se ha demostrado que es todo lo contrario: lo atrofian, provocando un retraso en el desarrollo lingüístico e intelectual. Muchos padres hacen uso de la televisión como una niñera.

 

 

¿Portátiles en la guardería?

 

Al aprender, el cerebro evalúa un valor desconocido de entrada a partir de experiencias aisladas. El aprendizaje debe darse en grandes pasos y luego en pequeños hacia la precisión; los niños aprenden más rápido que los adultos. Estos últimos conocen mejor el mundo que los jóvenes, siempre y cuando se mantenga estable.

Lo que no deja su huella en el cerebro, ya no se formará en niveles superiores. La manera en la que aprendemos algo, determina la manera en cómo se graba en el cerebro. Los adultos, a diferencia de los niños, aprenden mediante la conexión de algo nuevo a materias ya aprendidas.

Se ha comprobado que la violencia excesiva ejercida de manera virtual tiene repercusiones desfavorables. Por ejemplo, provoca una desensibilización con la violencia real.

 

La violencia mediática está dañando el sistema de valores que presupone la capacidad universal de sentir empatía por el prójimo.

 

Muchos padres regalan consolas de videojuegos por temor a que sus hijos sean excluidos de su grupo de amigos, sin darse cuenta que éstos provocan un menor apego tanto hacia sus progenitores como hacia sus amigos, así como malas notas en la escuela.

 

 

Nativo digital: mito y realidad

 

Los nativos digitales son aquellas personas que nacieron del ’80 en adelante, aquellos que crecieron con Internet, tienen su patria en el mundo digital y siempre se encuentran en línea. La generación Google es aquella generación nacida del 93 en adelante, quienes presentan habilidades y capacidades especiales en el manejo de las tecnologías.

El aprendizaje con medios digitales es más agotador y menos eficiente. Esto puede conducir a una mayor distracción y falta de atención. Con esto, la profundidad intelectual queda reemplazada por la superficialidad digital.

El multitasking no es exclusivo de los medios digitales. Las mujeres realizan más multitask que los hombres, la cual se encuentra relacionada con el control cognitivo. El multitask puede ser positivo o negativo: Entrenamos nuestra atención a largo plazo o, por el contrario, conseguimos un trastorno de atención.

Las personas multitask se distraen con más facilidad. Sus tiempos de reacción en el cambio de tarea es de 167 milisegundos más que aquellos que no realizan el multitask. Es decir, presentan problemas en su mente; esta actividad no debe animarse, sino todo lo contrario.

La fuerza de voluntad consiste en no hacer lo que espontáneamente nos gustaría hacer, debido a un objetivo que nos planteamos a largo plazo. El autocontrol es la inhibición de las conductas reflejas. Si el lóbulo frontal no funciona bien, fracasa nuestro autocontrol. En los juegos, éste se ejercita.

Los niños que en preescolar se dominaban mejor, mostraban mejor escolaridad, así como una vida mejor, más sana, más feliz y más larga. 

Quien sonríe más, vive más. Por otro lado, el estrés se da por una falta de control, por la sensación de estar impotentemente expuestos a experiencias desagradables.

 

Insomnio, depresión, adicción y consecuencias físicas

 

La digitalización trae consigo consecuencias perjudiciales en nuestro cuerpo y, por lo tanto, en nuestra mente. En el ámbito del sueño, la utilización excesiva de medios digitales puede derivar en trastornos del mismo. Una falta crónica ocasiona que aumente la tasa de mortalidad. Las depresiones se presentan más en adictos al ordenador y a internet. Así mismo, el centro de adicción en el cerebro se activa debido al uso de medios digitales.

 

La utilización de Internet y de los medios digitales tiene efectos negativos, sin embargo, nadie hace nada. Los políticos buscan beneficiar a los bancos y a la economía, por lo que les importa poco lo que los niños necesiten realmente.

 

No están en condiciones de indagar sobre los efectos del consumo de estos medios, por lo que está claro que no se hará nada, pues la política depende de éstos y, aquel que se convierte en adversario, es destruido públicamente.

 

¿Qué hacer?

 

El uso de medios digitales es el factor de más peso que presenta consecuencias negativas, sin embargo, si hay una reducción de la dosis, pueden disminuir los peligros que origina. 

Actualmente, el Internet y el ordenador son considerados herramientas para el aprendizaje mismo; los niños aprenden más rápido, independientemente del contenido que aprendan, por lo que es importante mantenerlos alejados de estos medios.

Lo que se puede hacer ante la situación actual de los medios digitales es: 

Educar a las siguientes generaciones de una mejor manera acerca de la utilización de estos medios, consumir alimentos sanos, sonreír más, cantar, apreciar el aquí y el ahora, proponernos metas realistas, ayudar a los demás, entender que el dinero no da la felicidad, escuchar música con atención, estar más tiempo al aire libre, simplificar nuestra vida, ser una persona activa, tener media hora de movimiento al día como mínimo, tener contacto cara a cara con los demás y, finalmente, evitar los medios digitales.

 

Conclusión

 

El libro no está nada lejos de la realidad. Actualmente el uso del teléfono móvil o de Internet es cada vez mayor y los más jóvenes no están midiendo las consecuencias de esto. 

Para ellos es una tortura ir a algún lugar sin tener Internet o si se les acaba la batería y no tienen su cargador a la mano. Estas actitudes me parecen increíbles, pues mi generación, a pesar de que también hacemos uso de Internet, de teléfonos móviles o tablets, considero que podemos controlarnos un poco más en su uso que las generaciones que vienen detrás de nosotros.

Hay cosas en el libro que me hicieron poner cara de sorpresa o preguntarme si aún son así las cosas. Por ejemplo, que los padres le regalen una consola de videojuegos a sus hijos por el hecho de que no quieren que sea un marginado social ni que sus amigos lo excluyan me parece increíble, pues con el hecho de dejar que juegue videojuegos todo el día ya están ocasionando que el mismo niño se aísle de todo y todos.

Considero que es una problemática que debería tener más importancia en nuestro mundo actual y debería empezar a enseñarse en las escuelas el uso adecuado de estas herramientas, pues a fin de cuentas eso son: herramientas. 

Sin embargo, muchos hacen un uso inadecuado e incluso excesivo, provocando que puedan llegar a una adicción y dependencia; si a los políticos no les importa lo que suceda con los jóvenes y los niños de las próximas generaciones, a nosotros como Psicólogos deberían importarnos, pues una de nuestras misiones es ayudar al prójimo.

 

Ana Ces
Coordinadora de Programas de Fundació Fòrum

Ana