Drogodependencia en el trabajo

Desde que en el año 1995 se aprobó la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, en España se establece la obligación o deber del empresario de protección de los trabajadores frente a los riesgos laborales.

 

Drogodependencia en el ámbito laboral

Debido a los serios problemas que provoca la drogodependencia en el trabajo, los empresarios muestran cada vez más interés por aplicar los programas preventivos en materia de drogodependencia a los lugares de trabajo. No solo por la política social de empresa hacia sus trabajadores, sino también por la responsabilidad social.

Las serias consecuencias que las drogas provocan, afectan con un menor rendimiento laboral al trabajador, aumentan el número de accidentes, el ambiente entre compañeros puede verse afectado de forma negativa, etc.

 

Nuevas políticas y programas de intervención

Por todo ello desde los servicios de salud laboral de las empresas, han hecho necesarias la creación de políticas y programas de intervención, con el objetivo general de conseguir la rehabilitación personal y laboral de los trabajadores afectados.

Las actuaciones del Médico del trabajo en el ámbito de la Prevención Primaria se dirigen a la detección de factores de riesgo en el puesto de trabajo, consiste en evaluar riesgo psicosociales y facilidad de acceso a drogas en el trabajo, entre otros. También se dirigen a factores individuales, aplicando medidas correctoras (formativas e informativas, adaptación de puestos de trabajo etc).

El médico de trabajo también se ocupará de realizar un diagnóstico precoz (Prevención Secundaria) favoreciendo la reincorporación laboral del trabajador con garantías de seguridad.

 

Un mal que afecta a toda la sociedad

El consumo de drogas representa en la actualidad uno de los mayores problemas de salud pública. Es un error asumir que el consumo de drogas afecta a sectores marginales de la sociedad, con alta tasa de desempleo, ya que es justamente lo contrario, es un problema que afecta a una gran parte de la población activa, lo que provoca graves consecuencias en los lugares de trabajo: disputas con jefes y compañeros, accidentes debido a la falta de atención y concentración en los trabajadores afectados, absentismo laboral etc.

 

¿Cómo interviene la medicina?

La intervención del Médico del Trabajo es básica, tanto si existe en la empresa una Política de Prevención de Drogas (en este caso las actuaciones del médico del trabajo estarán protocolizadas), como si no. El problema del trabajador adicto a drogas entrará en el ámbito de los riesgos laborales en el momento en que se considere (y se documente) que dicho trabajador puede representar un problema de seguridad, por ser un riesgo para sí mismo, para los demás trabajadores o para otras personas relacionadas con la empresa.

 

El Médico del Trabajo deberá desarrollar su actividad:

 

    • Detectando factores de riesgo (Prevención Primaria) y actuando sobre los mismos: tanto factores de riesgo colectivos en la organización y en el puesto de trabajo (Evaluación de riesgos psicosociales y de puestos de trabajo de fácil acceso a psicofármacos, Programas de formación, etc.) como factores individuales personales (detección precoz de trabajadores especialmente sensibles (TES).
    • Realizando el diagnóstico precoz en los trabajadores consumidores y/o adictos a sustancias (Prevención Secundaria) y la derivación al SNS para tratamiento de desintoxicación y deshabituación.
    • Y por último, facilitando la rehabilitación laboral (Prevención Terciaria) favoreciendo la reincorporación laboral del trabajador tras tratamiento de deshabituación, con garantías de seguridad.

 

¿Cómo se genera la drogodependencia en el trabajo?

Aunque la adicción a drogas tiene una etiología multicausal, entre las diversas causas o factores contribuyentes también pueden contemplarse algunos aspectos psicosociales del trabajo (altas demandas de tarea, situaciones de estrés mantenido, etc.). Quien padezca una drogodependencia en el trabajo, en algún momento de su proceso patológico representará un riesgo personal hacia sí mismo o hacia terceras personas (según las tareas que tenga asignadas y su nivel de responsabilidad), sobre todo en situaciones adversas de mayor estrés.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), desde hace ya casi dos décadas, ha reconocido los problemas que suponen el consumo de drogas y alcohol en cuanto problema de seguridad laboral y elevado coste para la producción, ya que suele tener como consecuencia absentismo, enfermedades y lesiones relacionadas con el trabajo.

 

¿Cómo repercute en la accidentalidad laboral?

La accidentabilidad laboral es tres veces superior en casos de drogodependencia en el trabajo. Un tercio de los accidentes laborales mortales están relacionados con el consumo de sustancias, la tasa de accidentes se duplica o triplica en estos trabajadores y también se triplican las bajas laborales y el absentismo. No es de extrañar que en todo el mundo se esté registrando un creciente interés por la aplicación de los programas de prevención, y concretamente los que están vinculados al lugar de trabajo. La OIT estima que las lesiones relacionadas con drogas y alcohol suponen entre un 15 y un 30% del total de los accidentes relacionados con el trabajo.

Evitar la accidentabilidad y mejorar la seguridad es una necesidad básica para la mayoría de las empresas, sobre todo en sectores de servicios con graves consecuencias de fallos de seguridad (por ejemplo: empresas de transporte de pasajeros ferroviarias o líneas de transporte aéreo, o en empresas de construcción, o incluso en profesiones como la medicina, en los que unos sentidos y una capacidad de juicio deteriorados pueden tener unas consecuencias fatales). Los controles de drogas en el lugar de trabajo constituyen un fenómeno relativamente nuevo iniciado en las grandes multinacionales y difundido por ellas en casi todos los países.

Ana Ces
Coordinadora de Programas de Fundació Fòrum

Ana