Intervenciones Asistidas con Perros

Los beneficios terapéuticos de los animales de compañía están bien documentados desde hace más de dos siglos, y van desde la prevención de eventos cardíacos hasta el tratamiento de enfermedades mentales.

 

Las intervenciones asistidas con perros y los lazos emocionales

Los fuertes lazos emocionales que se forman entre una mascota y su dueño pueden ayudar a recuperar a una persona con una adicción grave, cuya enfermedad ha desajustado el orden de su vida. El adicto que consigue establecer una sencilla rutina de alimentación, paseo e higiene de una mascota aumenta también sus posibilidades de reconstruir su sentido de responsabilidad consigo mismo y con los demás. Los perros son las mascotas más indicadas para ser animales de asistencia terapéutica para adictos, pues suelen ser muy afectuosos y empáticos, justo lo que el paciente necesita para reducir sus niveles de estrés y ansiedad, mientras combate el fuerte deseo de volver a consumir. Mucho hemos hablado del importantísimo papel que cumple la familia en el proceso de recuperación del adicto; en este sentido, una mascota es un ser querido que puede ofrecer mucho soporte emocional y distracción en los momentos difíciles de la abstinencia.

Diferentes estudios han demostrado que el contacto con animales, el perro en este caso, ayuda al ser humano a disminuir el estrés, la tensión arterial y la frecuencia cardiaca al mismo tiempo que aumenta el desarrollo de la empatía, la estimulación de la memoria, la atención y despierta algo innato que nos lleva a querer hacer cosas por ellos. 

 

Beneficios y datos relevantes

Los efectos positivos de estas actividades han sido investigados, debatidos y reconocidos por prestigiosos profesionales del mundo de la Medicina y de la Psicología pudiendo remontarnos hasta 1953. 

Los primeros informes que hablan claramente de Terapia Asistida con Animales proceden del asilo de York fundado en 1796 en Inglaterra e incluía animales como parte del entorno habitual de los pacientes y se estimulaba a éstos a que los cuidaran. Los programas de Intervención con perros pueden ser utilizados como parte o complemento del tratamiento rehabilitador o sistema educativo de personas de cualquier edad y condición física o social.

 

Estas intervenciones son una herramienta de gran utilidad a la hora de potenciar los beneficios de una atención terapéutica integral y mejorar el estado físico y emocional. Como siempre promoviendo la autonomía de la persona y la mejora de la calidad de vida.

 

Las Terapias y Actividades Asistidas con Animales han irrumpido en el mundo de la Sanidad y la Educación como un campo prometedor, cuyos resultados positivos en diversidad de tratamientos de alteraciones tanto psíquicas como físicas está documentalmente probado desde que en 1953 el Dr. B. Levinson definiera este término para la comunidad científica moderna. 

Numerosos estudios han corroborado que los animales tienen un enorme poder para estimular emocionalmente y para aumentar el grado de motivación del ser humano. Podemos citar prestigiosos profesionales del mundo de la Medicina y de la Psicología como Katcher (1987, 1993), Mayers (1998), Bayley (1987), Serrano (2002), Dolz (2007); que aportan distintos ejemplos de cómo las Actividades Asistidas con Animales mejoran el resultado y facilitan la ejecución de los tratamientos habituales para diferentes problemas. 

 

Una terapia en constante crecimiento

Actualmente la introducción de este tipo de terapias en el proceso rehabilitador de personas drogodependientes es muy incipiente, pero como hemos comentado anteriormente, los estudios demuestran que la terapia con animales puede ayudar a personas adictas a cualquier tipo de sustancias en un centro ambulatorio o de día en donde se trabaje el desarrollo de las habilidades sociales de los usuarios a través de los animales. 

Podemos destacar cinco características básicas de la Terapia Asistida con Animales: 

  1. Es una terapia complementaria, no alternativa. 
  2. Incluye un elemento, el animal, que descontextualiza la terapia. 
  3. Diseño específico de las actividades y de los objetivos que queremos alcanzar. 
  4. El perro como elemento motivacional para el usuario. 
  5. Interviene un equipo multidisciplinar de profesionales. 

Los beneficios de las Terapias Asistidas con Animales son múltiples, afectando a diferentes áreas en el individuo según los objetivos marcados. 

 

Las principales áreas en las que se pueden obtener beneficios son: 

  1. Área cognitiva. 
  2. Área física. 
  3. Área psicológica. 
  4. Área social. 
  5. Área sensorial. 

 

Objetivos

A través del medio terapéutico que es el animal pretendemos alcanzar los siguientes objetivos: 

 

Generales:

Aumentar la volición y adherencia al tratamiento. Prevenir, mantener y rehabilitar las capacidades y habilidades afectadas de los usuarios. Desarrollar al máximo el potencial de cada usuario. 

 

Específicos:

La obtención de mejoras en las áreas psicológica y social. 

 

Área psicológica:

. Aumentar la autoestima.
. Aumentar la motivación.
. Aumentar la capacidad de empatía.
. Aumentar las emociones positivas.
. Proporcionar sentimientos de autoaceptación.
. Favorecer un adecuado control de las emociones. . Bajar niveles de   ansiedad y depresión.
. Reducir la impulsividad.
. Aumentar la resistencia a la frustración. 

 

Área social:


Aumentar la comunicación verbal. 

Mejorar las habilidades sociales.
Mejorar la cohesión grupal.
Favorecer la adecuación a las normas sociales. 

 

Tipo de actividades

  • Actividades individuales: Basadas en el entrenamiento animal a partir del cual se potenciarán las habilidades sociales, emociones positivas, control de impulsos…
  • Actividades en grupo: basadas en el trabajo en equipo y el trabajo coordinado en grupo en las que se favorezcan las relaciones interpersonales, resolución de problemas, toma de decisiones…

Las actividades son sencillas, adaptadas a las características individuales de los usuarios participantes. 

 

 

Ana Ces
Coordinadora de Programas de Fundació Fòrum

Ana