La autoestima y las adicciones

Esta entrada no pretende ser sobre el uso de alguna droga en particular, sus efectos o sobre el proceso de rehabilitación. Más bien busca generar un espacio de reflexión sobre nuestras conductas, la relación entre la autoestima y las adicciones, nuestra autopercepción, nuestra valoración personal y el trato que le damos a los demás con el fin de poder pensar juntos cómo hacer que las personas que nos rodean y nosotros mismos, seamos más felices y por lo tanto, podamos tener una vida más sana, tanto en el aspecto físico como en el emocional.

Como siempre decimos, el consumo y las adicciones tienen múltiples causas. Lamentablemente, muchas veces el problema es detectado cuando ya existe una adicción concreta o cuando la persona «toca fondo». Pero es interesante abordar temas poco tratados relacionados con las adicciones. En este caso nos referimos a aspectos psicológicos y situaciones de vulnerabilidad que sufren muchas personas, desde muy pequeñas en algunos casos, que son clave para entender cómo se puede llegar a determinadas situaciones de consumo tan nocivas para el organismo y su psiquis.

En este caso hablaremos de la autoestima, que desde ya, no es algo que comienza ni termina con el consumo de droga. La autoestima es la valoración personal que cada uno tiene sobre sí mismo y se construye prácticamente desde que nacemos.

 

¿Cómo puede afectar la autoestima de una persona en el consumo de drogas?

Hay un factor común en gran parte de las personas adictas que llegan a la rehabilitación, esto es, una baja autoestima.

Muchas adicciones tienen como uno de sus factores de origen, el vacío emocional debido a la deficiencia de valor personal. Por lo tanto, un nivel bajo de nuestra inteligencia emocional, pocas habilidades sociales, o una infancia complicada pueden hacernos propensos a determinadas adicciones.

 

Efectos negativos de la baja autoestima

  • Sensación que no hay posibilidad de cambiar.
  • Sentimiento de imposibilidad para cumplir cualquier tipo de meta personal.
  • Baja motivación para emprender proyectos o tomar decisiones.
  • Dificultad para realizar cualquier tipo de actividad cotidiana.
  • Conductas destructivas y de evasión.

Y es que el consumo de drogas lleva al adicto a un lugar íntimo donde siente que no puede ser juzgado ni valorado negativamente, siendo precisamente ahí donde muchas veces se genera la adicción. En esta ecuación, la autoestima no tiene influencia y desaparece ese diálogo interno destructivo.

La inhibición que genera la baja autoestima también desaparece y la persona tiene una sensación de “libertad” y de mayor facilidad para la interacción social y para generar vínculos con los demás.

 

Una mirada holística

Vemos esto como piezas de un rompecabezas que se unen y nos permite reconstruir el largo y doloroso camino que atraviesan muchos adictos.

Bajo esta perspectiva, resulta más fácil comprender cómo la adicción es parte de un problema mayor que bajo ningún punto de vista se reduce únicamente al consumo de sustancias. Más bien es un desencadenamiento de hechos y situaciones que tienen como consecuencia casi lógica, que una persona se convierta en adicta.

 

¿De qué nos sirve entender esto?

Como profesionales de la salud física y mental, entender cómo funciona el problema de raíz, es una gran herramienta para intentar combatirlo. Hasta no hace mucho (y aún hoy en día en algunos casos) se creía que la desintoxicación momentánea era la “cura” de cualquier adicción. Y esta falsa creencia es lo que genera que el índice de recaídas sea tan alto.

Es necesario comprender realmente el proceso que vive el adicto, para poder ayudarlo a sanar una vez que haya dejado de consumir. En otras palabras, el camino de la sanación emocional recién comienza cuando la persona puede detectar estas carencias emocionales y trabajar sobre ellas.

Es por todo esto que los especialistas de la salud en temas de adicciones, trabajamos en el amor propio y la autoestima.

Si sientes que tú o algún ser querido está pasando un momento difícil y se refugia en las drogas como medio de escape, no dudes en consultarnos… aún estás a tiempo.

Ana Ces
Coordinadora de Programas de Fundació Fòrum

Ana