Politoxicomanía o adicciones múltiples

Al trabajar con personas adictas, muchas veces hemos visto cómo los adictos suelen combinar o intercalar varias sustancias durante sus períodos de consumo generando una “politoxicomanía”, es decir, el hábito de consumir diversas sustancias potencialmente adictivas y dañinas.

En algunos casos, la persona adicta realiza esta práctica con el fin de experimentar nuevas sensaciones, mientras que otras veces el fin es contrarrestar o potenciar los efectos de las drogas. Práctica por demás peligrosa para cualquier organismo y con importantes consecuencias físicas y emocionales.

Y si bien es esperable que un adicto combine sustancias con otro tipo de drogas (alcohol, tabaco, etc.), existen ciertas condiciones que van a determinar que una persona sea poliadicta.

 

 

Características de la politoxicomanía

  • En la actualidad, la mayor facilidad para acceder a las drogas, ayuda a que este problema se de cada vez con mayor frecuencia, siendo bastante común entre personas drogadependientes.

  • Una de las características principales del policonsumo, es obviamente la combinación de varias sustancias. Dicho cóctel puede darse en un breve período de tiempo o de forma intercalada. Un claro ejemplo de esto es la mezcla de alcohol con pastillas para dormir o para la ansiedad, por lo que el policonsumo no se restringe únicamente a sustancias ilegales.
  • En la poliadicción, siempre suele haber una sustancia principal y otra/s secundaria/s, como puede ser el caso de la cocaína y el alcohol o el tabaco.
  • Los riesgos físicos y emocionales suelen multiplicarse con el policonsumo, generando mayor probabilidad de trastornos mentales, del sueño y trastornos sexuales, entre otros.

  • Los adictos suelen desarrollar una asociación a nivel neuronal que los lleva a consumir una droga seguida o combinada con otra/s.

Síntomas

Resulta complicado enumerar síntomas específicos en estas situaciones, ya que muchas veces la mezcla de sustancias puede hacer que ciertos efectos se potencien o se atenúen. Del mismo modo, los síntomas de abstinencia a una sustancia pueden volverse menos agudos si consumimos otra droga.

A continuación, intentaremos describir, de modo general, algunos de los síntomas más frecuentes con los que pueden encontrarse los policonsumidores.

Trastornos en el control del uso: a la persona se le dificulta regular los niveles de consumo, por lo que consume en cantidades mayores de lo que tenía previsto. A esto se le puede sumar un deterioro de su apariencia física, en el sueño y la alimentación.

Problemas sociales: se nota una mayor apatía ante el cumplimiento de sus obligaciones (laborales, académicas y familiares) y experimenta una notable reducción de sus actividades recreativas.

Consumo patológico: la persona continua el consumo de sustancias aún en situaciones de riesgo y el agravamiento de problemas médicos o psicológicos.

Síntomas farmacológicos: puede comenzar a verse una tolerancia a las drogas que provoca un mayor consumo para lograr los efectos deseados. Asimismo, también es esperable que la persona experimente el síndrome de abstinencia en menor tiempo.

De acuerdo a los síntomas descritos, podemos ver cómo en realidad, los efectos del policonsumo no difieren demasiado de las personas adictas a una droga en particular. Sin embargo, este tipo de conductas resultan más nocivas ya que implica que la persona consumirá mayores cantidades y estará más vulnerable a problemas de salud o fallas sistémicas.

Del mismo modo, el tratamiento y la rehabilitación pueden resultar más dificultosos ya que se deberá luchar contra diversas adicciones a la vez.

 

Posibles tratamientos

Estos casos son un claro ejemplo de la importancia del abordaje integral de las adicciones, ya que la batalla no deberá darse únicamente en el plano físico y de consumo, sino en las condiciones psicológicas del adicto y sus conductas autodestructivas enraizadas.

Abstinencia: la desintoxicación y la abstinencia son las primeras cosas a tratar. En estos casos suelen ser necesarios los psicofármacos hasta que la persona esté estable.

Cambios conductuales y cognitivos asociados al consumo: esta etapa del tratamiento es muy importante ya que implica una re-educación de la persona adicta. Aquí se intentará que modifique sus conductas y pueda identificar situaciones, pensamientos y emociones potencialmente nocivas o que lo acerquen al consumo. Por lo general, es de mucha ayuda la terapia individual y/o grupal para aprender estrategias y compartir experiencias con otras personas en la misma situación. En pocas palabras, el apoyo de los pares.

Rehabilitación: aquí es donde se intentará hacer que la persona pueda valorarse a nivel personal, social y emocional. Se buscará mejorar la autoestima y brindar herramientas tanto al adicto como a sus familiares para alejarlo de posibles recaídas.

Como ya hemos mencionado en otras entradas, luego de la desintoxicación viene uno de los pasos más difíciles… la reinserción del adicto en su vida social, familiar, laboral y de relaciones con otras personas.

El apoyo y la contención profesional es el camino para poder salir de las drogas y volver a tener una vida plena. Podemos ayudarte con tu adicción, no dudes en consultarnos.

Ana Ces
Coordinadora de Programas de Fundació Fòrum

Ana