Prevención del consumo de drogas

Después de varios estudios de investigación sobre conductas relacionadas con el abuso de las drogas, se han obtenido unos principios de prevención que se diseñaron para ayudar a los profesionales en el campo de la prevención para que puedan utilizarlos con el fin de afrontar el problema del consumo de las drogas en los niños, adolescentes y adultos.

¿Cómo tratamos la prevención de consumo de drogas?

 

Los padres y educadores pueden usar estos principios para planificar, seleccionar e introducir programas de prevención del abuso de las drogas a nivel comunitario.
Estos programas son diseñados para más de un público, por ejemplo en personas con un riesgo específico, en un público mas general o en aquellos que ya están involucrados en las drogas y con problemas conductuales. Además de utilizarse en los hogares, escuelas o en la comunidad, también pueden llevarse a cabo en diversos entornos.
El programa de investigaciones sobre la prevención de NIDA se centra en los riesgos del abuso de drogas y otras conductas problemáticas que ocurren a lo largo del desarrollo del niño, desde el embarazo hasta  que es un adulto joven. Según las investigaciones del NIDA, del instituto Nacional de Salud Mental,  de Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades intervención temprana puede prevenir de las conductas de riesgo en la adolescencia.

 

 

Programas de prevención

 

 

Los programas de prevención deben ser diseñados para tratar los riesgos específicos de la población, según las características de esa población, como la edad, el sexo y la cultura, para aumentar así la eficacia del programa, para los estudiantes de la escuela media y de la secundaria, deben aumentar el desempeño académico y social con las siguientes aptitudes hábitos de estudio y apoyo académico:

  • Comunicación
  • Relaciones con los compañeros
  • Autoeficacia y reafirmación personal
  • Técnicas para resistir las drogas
  • Refuerzo de las actitudes antidrogas, y
  • Fortalecimiento del compromiso personal contra el abuso de las drogas.

 

 

Los programas de prevención deben intensificar los factores de protección y reducir los factores de riesgo

 

 

¿Cuáles son esos factores de riesgo?

 

 

  • El riesgo de convertirse en un toxicómano involucra una relación entre el número y el tipo de los factores de riesgo, por ejemplo, las actitudes y los comportamientos antisociales y el número y el tipo de los factores de protección, por ejemplo, el apoyo de los padres.
  • Un impacto potencial de los factores específicos de riesgo y de protección cambia con la edad. Por ejemplo, los factores de riesgo dentro de la familia tienen mayor impacto en un niño más joven, mientras que la relación con compañeros que abusan de las drogas puede ser un factor de riesgo más importante para un adolescente.
  • La intervención temprana en los factores de riesgo, por ejemplo, en la conducta agresiva o falta de autocontrol a menudo tiene un mayor impacto que una intervención tardía, ya que cambia la trayectoria de la vida del niño alejándole de los problemas y dirigiéndole hacia las conductas positivas.
  • Aunque los factores de riesgo y de protección pueden afectar a personas de todos los grupos, es posible que estos factores tengan un efecto diferente dependiendo de la edad, sexo, raza, cultura y entorno de cada persona.

 

 

Los programas de prevención para los niños de la primaria se deben dirigir a mejorar el aprendizaje académico y socio-emocional

 

 

De esta forma, sirven para tratar los factores de riesgo para el abuso de drogas, como la agresión temprana, el fracaso académico y la deserción de los estudios. La educación debe enfocarse en las siguientes aptitudes:

  • Autocontrol
  • Conciencia emocional
  • Comunicación
  • Solución de los problemas sociales, y
  • Apoyo académico, especialmente en la lectura.

 

 

Los programas de prevención deben dirigirse a todas las formas de abuso de drogas

 

 

Ya sea por separado o en conjunto, incluyendo el consumo de menores de edad de drogas legales, por ejemplo, el tabaco o el alcohol, el uso de drogas ilegales como la marihuana o la heroína y el uso inapropiado de sustancias obtenidas legalmente, por ejemplo, los inhalantes o de medicamentos, sean con o sin prescripción médica. Estos programas también sirven de ayuda para que las familias mejoren la compenetración y las relaciones familiares e incluir capacitación en las habilidades necesarias para la buena crianza de los hijos. Como ejercicios prácticos para desarrollar, discutir y reforzar la política de la familia con relación al abuso de sustancias y educación sobre las drogas. La compenetración familiar constituye el cimiento de la relación entre los padres y los hijos.

El monitoreo y la supervisión de los padres son esenciales para prevenir el abuso de las drogas. Se pueden mejorar estas habilidades capacitando a los padres para que aprendan cómo establecer reglas, técnicas para el monitoreo de las actividades de sus hijos, cómo elogiar a los hijos por conducta apropiada, y el uso de disciplina moderada y consistente para hacer respetar las reglas de la familia.

Fuente: Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas; Institutos Nacionales de la Salud; Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos.

 

 

Ana Ces
Coordinadora de Programas de Fundació Fòrum