La importancia de las terapias de familia

En el ámbito de las drogodependencias, las terapias de familia son eficaces para aumentar el compromiso tanto del paciente como de la familia con el tratamiento de la adicción. Por lo que la recuperación tiene más éxito –sobre todo, en jóvenes adictos-. El hecho es que la eficacia de los llamados “tratamientos basados en la familia” parece más que demostrada.

 

La terapia familiar

En sus orígenes, el concepto de Terapia Familiar era sinónimo de Terapia Sistémica –focalizada en comprender las dinámicas de las relaciones-. Con el tiempo, las intervenciones terapéuticas que implicaban a la familia del adicto han ido incorporando técnicas cognitivo conductuales derivando en los actuales “Tratamientos basados en la familia”.

Diversos estudios han demostrado la eficacia de las intervenciones familiares en el tratamiento de las adicciones (Girón y cols., 2002; Stanton y Shadish, 1997; Ozechowski y Liddle, 2000; Becoña y Cortés, 2008).

 

Estudios sobre la implicación de la familia en los tratamientos

Dichos estudios sobre implicación familiar y tratamiento de adicciones han demostrado los siguientes resultados:

  • La Intervención Familiar ayuda a retener a los pacientes en los programas de tratamiento más que los tipos de intervenciones comunes: Esto es así porque  los abordajes familiares consiguen aumentar el compromiso de los pacientes y sus familias con los programas de tratamiento La baja tasa de abandono en las intervenciones que se basan en el trabajo familiar es especialmente importante en adicciones ya que la adhesión al tratamiento, es decir, la permanencia en el mismo hasta su finalización, es una de las mayores dificultades con las que se tropieza en la intervención con estos pacientes.
  • Hay resultados terapéuticos de la intervención familiar que son superiores cuando se comparan con los tratamientos que solamente utilizan orientación y asesoramiento en el área familiar.
  • Específicamente en adicciones, recibir terapias de familia es más eficaz que recibir solamente intervención individual y/o grupal.
  • Una gran parte de la intervención familiar ha demostrado mejorar las relaciones de parejas y la integración social tras el tratamiento.
  • Los abordajes familiares consiguen reducir el nivel de consumo de drogas postratamiento.
  • En los casos en los que existe además un trastorno psiquiátrico los tratamientos que incluyen intervención familiar consiguen reducciones de síntomas psiquiátricos.
  • Grupos de adolescentes drogodependientes tratados con intervenciones familiares logran un mejor funcionamiento escolar.
  • Una intervención familiar consigue mejorar de forma significativa el funcionamiento en la familia (comunicación, ambiente, flexibilidad, disminución de conflictos, etc.)  y la normalización e incorporación social.

 

Ventajas de las terapias de familia

  • A veces un problema de adicción es el resultado de una historia familiar conflictiva donde se han dado carencias importantes. Pero otras veces el problema surge en familias completamente normales, con una adecuada historia de educación. Que la familia de un adicto sea problemática y conflictiva es una importante razón para empezar a trabajar con ella. Si no lo es, la disposición al tratamiento puede hacer que el problema sea más fácil de redefinir y por tanto de solventar.  Normalmente el adicto consume drogas mucho antes de que lo sepa su familia. Sin embargo, la familia percibe, a menudo, el problema antes que el adicto. Por esta razón, es habitual que la familia del adicto acuda a los profesionales antes que el propio adicto. En numerosas ocasiones, el adicto acude a tratamiento “empujado” por sus familiares, sin conciencia de problema.

 

  • Redefinir el problema, es decir, en lugar de centrarlo en la adicción centrarlo en las dificultades en la relación familiar que en ese momento existe y los problemas que ello provoca, independientemente de que el adicto reconozca que la droga le está produciendo algún tipo de daño en su cuerpo o en su mente, permite la posibilidad de iniciar un tratamiento. Esto es especialmente importante cuando existe un problema de adicción, ya que cuando se desestima un tratamiento puede transcurrir mucho tiempo hasta volver a tomar la decisión de iniciarlo, y en ese tiempo se puede producir un importante deterioro físico, psíquico, económico y relacional.

Independientemente del papel que la familia tenga en el origen de la adicción, cuando el problema se hace evidente, la familia sufre y este sufrimiento es ya una razón para que reciban ayuda profesional.

  • La familia tratará de poner en marcha todos sus recursos para ayudar al adicto pero no siempre saldrá bien: harán cosas que atenúen el problema, otras que no produzcan cambios notables pero, desgraciadamente, otras que empeorarán el problema. Organizar esfuerzos, descartar estrategias improductivas y potenciar las productivas es otra razón importante para incorporar a la familia al tratamiento.

 

Informarse es fundamental

La familia, al igual que el adicto, necesitará mucha información acerca del trastorno, su origen, su curso, los peligros, el futuro… para enfrentarse al problema.

Una familia bien atendida es la mejor garantía de continuidad en las terapias de familia, más incluso que un adicto bien atendido.

Ofrecer escucha y asesoramiento es importante, pero hablar sobre un problema no es intervenir en él. La intervención es lo que hace efectiva la implicación familiar en el tratamiento de las adicciones. Intervenir sobre cada miembro de la familia implica considerarlo parte en el problema y, por tanto, en su resolución. 

Los abordajes familiares mejoran la relación entre todos los miembros de la familia al finalizar el tratamiento, además de fortalecer las bases de valores y principios adquiridas en la recuperación, haciendo que ésta se mantenga en el tiempo.

 

Referencias bibliográficas:

Becoña Iglesias, E. y Cortés Tomás, M. (coord.) (2008). Guía clínica de intervención psicológica en adicciones. Editado por Socidrogalcohol. Financiado por Ministerio de Sanidad y Consumo.

Centro Paidopsiquiátrico del Barcelonés S.L. (2009). Terapia familiar. Recuperado de: http://www.centrelondres94.com/documento/terapia-familiar

García Galarza, B. (2011). El Modelo Minnesota. Un método de tratamiento para las adicciones. Universidad de Deusto, Tesis Doctoral.

Marcos Sierra, J. A, y Garrido Fernández, M. (2009). La terapia familiar en el tratamiento de las adicciones. Apuntes de Psicología, 27(2), pp. 339-362.

Ana Ces
Coordinadora de Programas de Fundació Fòrum

Ana